Si hay algo que Oregón sabe hacer bien, además de cerveza artesanal, café perfecto y paisajes que parecen sacados de una película indie, son las cascadas. Aquí no hablamos de cualquier chorrito de agua; hablamos de monumentos naturales que rugen, hipnotizan y, de paso, te dan una excusa perfecta para ponerte las botas de senderismo y salir a explorar.
Hoy te traemos tres joyas que toda persona aventurera (o amante de las fotos para Instagram) tiene que visitar al menos una vez: Silver Falls, Tumalo Falls y Toketee Falls.
Silver Falls: la “corona” de los parques estatales

Dicen que es la “joya de la corona” del sistema de parques de Oregón… y créeme, no exageran. Silver Falls State Park no solo te regala un bosque de postal, sino la posibilidad de caminar detrás de una cascada. Sí, detrás. La famosa South Falls cae desde 177 pies como una cortina de agua que te envuelve en sonido y frescura.
Aquí puedes recorrer el Trail of Ten Falls, una ruta de 7.2 millas que conecta varias cascadas de diferentes formas y tamaños. Si no tienes todo el día, hay rutas más cortas y accesibles. Además, el parque tiene zonas para picnic, áreas de juego, senderos para bicicleta, camping y hasta un área para caballos. Eso sí: en el Canyon Trail no se permiten mascotas.
📍 Tip aventurero: Si vas en verano, llega temprano. El estacionamiento se llena rápido, y no querrás perderte el nuevo North Rim Trail con su vista espectacular a North Falls.
Tumalo Falls: la postal de Bend
A solo unos minutos en auto desde Bend, Tumalo Falls es la definición de “rápido y espectacular”. Desde el área de uso diario puedes ver la cascada en todo su esplendor sin caminar más de unos metros, pero si te animas, puedes explorar senderos como el North Fork Trail o el Tumalo Creek Trail para seguir el curso del agua entre bosques y montañas.

El salto principal tiene 97 pies y está rodeado de un paisaje que cambia de colores con cada estación. En otoño, las hojas doradas lo convierten en un sueño; en verano, es el lugar perfecto para un picnic con el sonido del agua como banda sonora.
📍 Tip aventurero: Necesitas pase de recreación para estacionarte, así que planea con anticipación.
Toketee Falls: pura elegancia en roca volcánica
En lengua Chinook, Toketee significa “graciosa” o “bonita”… y vaya que le queda el nombre. Esta cascada es un doble espectáculo: un salto superior de 28 pies y uno inferior de 85 pies que caen dentro de un anfiteatro de basalto columnar tan perfecto que parece tallado a mano.

La caminata es corta (0.8 millas), pero prepárate para subir y bajar casi 200 escalones. La recompensa es un mirador con una vista de esas que te dejan sin palabras. Y lo mejor: gracias a un sistema hidroeléctrico, el flujo de agua es casi constante todo el año, así que siempre luce impresionante.
📍 Tip aventurero: Respeta las barreras de seguridad. Hay quienes se arriesgan para bajar hasta la piscina natural, pero el terreno está muy erosionado y es peligroso. Mejor disfruta la vista desde el mirador… y la foto te quedará igual de épica.
Conclusión de explorador:
Visitar estas tres cascadas es como coleccionar postales vivientes del Pacífico Noroeste. Entre el verde intenso de los bosques, el rugido del agua y la bruma en el aire, te aseguro que entenderás por qué Oregón es un lugar que se vive con los cinco sentidos.
Así que, carga tu cámara, lleva zapatos cómodos y prepárate para mojarte un poquito… porque estas maravillas no se ven todos los días.